¿Hay un representante de altura en el arte, hoy?
Frente a la crisis mundial, cuando los valores se
tergiversan, y la mayoría de las personas
apuestan al mercado, se me hace que también las almas caen de manera
inversamente proporcional.
Es así que el arte, se ve humillado, pues ha ingresado en
la categoría de valor mercantil y es usado solamente con fines materiales.
Salvo, y como ocurre siempre, con honrosísimas excepciones,
pero éstas, seguramente son ignoradas, ridiculizadas o decididamente mal
tratadas. El sistema es muy duro con aquellos que no aceptan sus decálogos y
sus normas.
Sucede que la gran mayoría de quienes se expresan a través
del arte, lo hacen desde un «como» olvidándose o no queriendo saber nada con el
«qué», ayudados por críticos, especialistas, compradores, galerías y salones.
Habiendo trabajado por 30 años en el Centro Cultural
Recoleta, he visto mucho sobre lo que estoy diciendo. No hay tanto para
teorizar.
Pareciera ser que no se necesita decir mucho, o algo, sino,
cuál es la diferencia formal, o cuál hace lo más “novedoso”, como si la junta
de colores o de trazos, estampados o lo que fuere, hicieran a la creación. Muchos,
se quedan en el proceso creativo, que no es lo mismo.
El asunto pasa por la búsqueda del éxito.
Y es aquí donde el epifenómeno, ha superado ampliamente al
fenómeno artístico.
Entonces, para el público, aquel que “llega”, es el
verdadero artista, sin ponerse a pensar que tal vez, esos que no llegaron, sean
los verdaderos, pues aún postergados, aún solitarios en sus talleres, a veces
confundidos, siguen laborando, pero, y aquí estaría el fenómeno artístico,
nunca envilecidos.
Para ello, estas palabras de ese gran crítico que fue
Austen Heller: «Y que Dios me condene si la grandeza debe ser alcanzada por
medio del fraude»
Hay pintores que se jactan de ser “de avanzada”. ¿Avanzada
hacia dónde? En arte no hay progreso. (Ernesto Sábato, “Hombres y engranajes”,
1970, pág. 89) Descontado está, que no debe confundirse arte con la técnica del
arte, donde sí lo hay, si vemos los materiales y los soportes que hoy se
utilizan.
¿Pero qué sería progreso en el arte?
Y aquí, un poquito de Américo Balán:
«En arte no hay progreso, ya se ha dicho, y no participa
del carácter progresivo que detenta la ciencia. El progreso de la ciencia es
patente, por su doble carácter de acumulativa y esclarecedora, en la que una
teoría es perimida por el hallazgo de una nueva verdad y en que las verdades se
suman. Si el fallido sistema cósmico de Ptolomeo permanece glorioso, es del
talento de Ptolomeo la gloria, pues su sistema no permanece. ¿Quién dice en
cambio, que de Botticelli permanece el talento y no su “Primavera”? Ya sabemos
que hoy no se pinta así, pero no hace falta ser muy avisado para saber que
estar “en otra cosa” no significa haber superado nada. Y la “Primavera” de
Botticelli permanece vigente y no hace falta que nadie la incremente con nuevos
aportes»
© Helios Buira
Cuando se está hablando de Evolución (en un sentido biológico) yo siempre digo que el proceso de nuestro universo tiene como objetivo la creación de arte. Los seres humanos han aparecido en el contexto de un planeta (el tercero contado desde la estrella que conocemos bajo el nombre de Sol) para posibilitar la emergencia del arte. Todo lo demás es nada más que lo necesario para sobrevivir y cumplir con ese objetivo.
ResponderEliminarUn abrazo Helios.