La noticia, en un diario del 15 del mes que corre, decía que habían muerto ocho caballos, por causa de un accidente automovilístico en una ruta. Esto es un acontecimiento terrible para esos animales, pero, no imposible de que suceda.
Todos los días mueren personas en accidentes de tránsito. El porcentaje es tremendo.
Siempre me han molestado las estadísticas sobre accidentes, cataclismos, guerras y demás, porque quienes mueren son, nombres, edades, historias y quienes lloran esas muertes sufren desde lo más hondo de su ser.
Al leer la nota sobre la muerte de los caballos, supe que algo escribiría, como supe, mientras tecleaba, que brotarían sentimientos de enojo, como de tristeza también.
Los ocho caballos murieron cuando volcó el camión jaula que los traía de regreso del Festival de Jesús María. Los animales pertenecían a la tropilla Sube y Baja, de la localidad de Chacabuco. Otros dos equinos murieron durante el festival.
Seis de los animales murieron en el acto y dos debieron ser sacrificados por el veterinario que los asistió, “porque estaban quebrados”, fue la explicación que dio luego.
Estos animales venían compitiendo desde hacía cinco años, en los cuales habían conquistado premios y que, en esta edición del festival, compitieron cuatro noches.
Un párrafo de la nota, dice: “Ya durante el festival, que finalizó ayer, habían muerto dos yeguas: La Pampeana, procedente de Río Negro, y La Rosita, de Santa Fe. Según fuentes de la competencia, las muertes se produjeron porque, al estar mojado el suelo, se desnucaron durante el forcejeo previo a ser montadas, cuando todavía estaban atadas al palenque”.
Y otro párrafo: “La Fundación en Defensa y Protección de Animales presentó una denuncia penal contra las autoridades del festival, en los Tribunales de Jesús María, por violación a la Ley 14.346 de Protección de Animales. Laura Baggio, titular de la entidad, sostuvo que «los animales son sometidos a maltrato antes de ser atados al palenque y son hostigados en pos de lograr un buen espectáculo», ya que «el caballo que mejor espectáculo brinda es el que está más loco». Por su parte, Andrea de Ordazábal, especialista en Derecho Animal y titular de la Fundación Sin Estribos, dijo que, en cuanto a la doma, hay una tradición y cultura que entra en contradicción con normas de protección a los animales”.
He visto, por televisión algunos de estos festivales. Es cierto, a los animales se los maltrata y en el momento de la doma, el jinete lo talonea, clavándole las espuelas hasta el cansancio, dicen que de esa manera el animal se encabrita y corcovea para sacarse al domador de encima.
En realidad no es una doma, pues se trata de un espectáculo que dura apenas unos segundos, que es el tiempo que si el jinete no cae, acumula puntos y al finalizar el festival, recibe un premio posiblemente en buen dinero.
Domar tiene otro significado: Amansar y hacer dócil un animal salvaje mediante la práctica de ciertos ejercicios.
Pero se supone, jamás maltratándolo.
Recorriendo la Web, buscando información acerca del maltrato a los animales, encontré lo siguiente:
Para Ecologistas en Acción las corridas de toros están basadas en la tortura, el dolor y el ensañamiento con el toro, así como en el desprecio hacia los derechos de los animales. Además transmite valores negativos a la sociedad, tales como el uso injustificado de la violencia, el desprecio hacia la vida del animal, el disfrute con la tortura y el maltrato. Por todo ello considera muy insuficiente la propuesta de Cristina Narbona de que el toro no muera en la plaza, y considera que la única medida que se puede adoptar para evitar el maltrato de los toros es prohibir dichas corridas.
Actualmente la mayoría de la sociedad española se ha posicionado contra las corridas de toros en diversas encuestas y sondeos, pese a lo cual la mayoría de las administraciones españolas siguen apoyando y financiando con dinero público la tortura de los toros, algunas televisiones siguen retransmitiendo corridas de toros en horario infantil, y los partidos políticos mayoritarios siguen mostrándose insensibles al maltrato de los animales, y no reconocen los derechos de los animales.
Sería interesante, es mi parecer, que aquí en Argentina se haga una movida fuerte, para que se suspendan los espectáculos de doma.
Escuchemos al Intendente de Jesús María:
Gabriel Frizza, intendente de Jesús María, contestó que “no se maltrata a los caballos sino que se da un espectáculo, y a los animales se los cuida y protege”. Afirmó que “se trata de un deporte de riesgo para ambas partes, jinete y caballo; está en relación directa con una actividad propia del campo. El riesgo no es mayor que el existente en deportes como el salto, donde el caballo que cae mal puede golpearse de modo que no sea posible recuperarlo. En nuestro caso, lamentablemente, sucedió dos veces este año; es una desgracia, pero no es algo que suceda habitualmente”.
Frizza explicó que los caballos pertenecen a “tropillas preparadas para el espectáculo de doma; van a distintos lugares del país. El de Jesús María, ciertamente, no es el único espectáculo de doma, aunque tal vez sea el de más renombre; pero hay otros, incluso más antiguos que el nuestro. En la provincia de Buenos Aires hay cientos, y en Jesús María están representadas todas las provincias e incluso vienen representantes de Uruguay y de Brasil”. “Los caballos están especialmente preparados para este espectáculo –subrayó el intendente de Jesús María–. No son improvisados. En la jineteada hay tres categorías: la más corta, donde el jinete permanece ocho segundos sobre el animal, se llama ‘crina limpia’ y se hace sin montura, ‘en pelo’; hay otra de 12 segundos y otra de 15: el mayor esfuerzo del animal dura 15 segundos.”
O sea que para este señor, se trata de un deporte de riesgo tanto para el jinete, como para el caballo. Me pregunto: ¿alguien le consulta al animal si quiere que lo monten, le claven espuelas, lo aten a un palenque? Y no estoy pensando en el estrés que eso le produce, en el terror de luces, música, y miles de personas gritando a favor del domador.
El domador, si quiere correr riesgos, bueno, que escale el Aconcagua, que camine sobre una cuerda a una altura de 70 metros, como lo han hecho hace muchísimos años un grupo de acróbatas, en el obelisco de Buenos Aires.
Es un vil negocio. A la ciudad de Jesús María, le deja buenos dividendos. Y algo más: en otros festivales, los concurrentes del público, escribían en papeles, cartulinas o cuanto soporte encontraran, mencionando de dónde provenían, o saludando a alguien que estuviese viéndolo por televisión, o agradeciendo algo.
Bien, ahora, esos papeles o cartulinas, se los proveen, con el nombre impreso en letra grande, las empresas auspiciantes. Estos monstruos del dinero, no dejan resquicio donde promover sus marcas. Y, por supuesto, gratuitamente, porque se lo dan al público para que los muestre cuando el camarógrafo los enfoca con su cámara.
Un dato:
La abolición de las corridas de toros en Cataluña fue aprobada por el Parlamento de Cataluña el 28 de julio de 2010 a partir de una Iniciativa Legislativa Popular originada por la Plataforma Prou! para conseguir la prohibición de las corridas de toros. La votación resultó con 68 votos favorables, 55 en contra y 9 abstenciones. La comunidad autónoma catalana se convirtió así en la segunda Comunidad Autónoma de España en prohibir las corridas de toros, después de que las Islas Canarias lo hiciesen en 1991. Además muchas ciudades españolas de otras comunidades han prohibido también los toros, como Almansa.
© Helios Buira
Todos los días mueren personas en accidentes de tránsito. El porcentaje es tremendo.
Siempre me han molestado las estadísticas sobre accidentes, cataclismos, guerras y demás, porque quienes mueren son, nombres, edades, historias y quienes lloran esas muertes sufren desde lo más hondo de su ser.
Al leer la nota sobre la muerte de los caballos, supe que algo escribiría, como supe, mientras tecleaba, que brotarían sentimientos de enojo, como de tristeza también.
Los ocho caballos murieron cuando volcó el camión jaula que los traía de regreso del Festival de Jesús María. Los animales pertenecían a la tropilla Sube y Baja, de la localidad de Chacabuco. Otros dos equinos murieron durante el festival.
Seis de los animales murieron en el acto y dos debieron ser sacrificados por el veterinario que los asistió, “porque estaban quebrados”, fue la explicación que dio luego.
Estos animales venían compitiendo desde hacía cinco años, en los cuales habían conquistado premios y que, en esta edición del festival, compitieron cuatro noches.
Un párrafo de la nota, dice: “Ya durante el festival, que finalizó ayer, habían muerto dos yeguas: La Pampeana, procedente de Río Negro, y La Rosita, de Santa Fe. Según fuentes de la competencia, las muertes se produjeron porque, al estar mojado el suelo, se desnucaron durante el forcejeo previo a ser montadas, cuando todavía estaban atadas al palenque”.
Y otro párrafo: “La Fundación en Defensa y Protección de Animales presentó una denuncia penal contra las autoridades del festival, en los Tribunales de Jesús María, por violación a la Ley 14.346 de Protección de Animales. Laura Baggio, titular de la entidad, sostuvo que «los animales son sometidos a maltrato antes de ser atados al palenque y son hostigados en pos de lograr un buen espectáculo», ya que «el caballo que mejor espectáculo brinda es el que está más loco». Por su parte, Andrea de Ordazábal, especialista en Derecho Animal y titular de la Fundación Sin Estribos, dijo que, en cuanto a la doma, hay una tradición y cultura que entra en contradicción con normas de protección a los animales”.
He visto, por televisión algunos de estos festivales. Es cierto, a los animales se los maltrata y en el momento de la doma, el jinete lo talonea, clavándole las espuelas hasta el cansancio, dicen que de esa manera el animal se encabrita y corcovea para sacarse al domador de encima.
En realidad no es una doma, pues se trata de un espectáculo que dura apenas unos segundos, que es el tiempo que si el jinete no cae, acumula puntos y al finalizar el festival, recibe un premio posiblemente en buen dinero.
Domar tiene otro significado: Amansar y hacer dócil un animal salvaje mediante la práctica de ciertos ejercicios.
Pero se supone, jamás maltratándolo.
Recorriendo la Web, buscando información acerca del maltrato a los animales, encontré lo siguiente:
Para Ecologistas en Acción las corridas de toros están basadas en la tortura, el dolor y el ensañamiento con el toro, así como en el desprecio hacia los derechos de los animales. Además transmite valores negativos a la sociedad, tales como el uso injustificado de la violencia, el desprecio hacia la vida del animal, el disfrute con la tortura y el maltrato. Por todo ello considera muy insuficiente la propuesta de Cristina Narbona de que el toro no muera en la plaza, y considera que la única medida que se puede adoptar para evitar el maltrato de los toros es prohibir dichas corridas.
Actualmente la mayoría de la sociedad española se ha posicionado contra las corridas de toros en diversas encuestas y sondeos, pese a lo cual la mayoría de las administraciones españolas siguen apoyando y financiando con dinero público la tortura de los toros, algunas televisiones siguen retransmitiendo corridas de toros en horario infantil, y los partidos políticos mayoritarios siguen mostrándose insensibles al maltrato de los animales, y no reconocen los derechos de los animales.
Sería interesante, es mi parecer, que aquí en Argentina se haga una movida fuerte, para que se suspendan los espectáculos de doma.
Escuchemos al Intendente de Jesús María:
Gabriel Frizza, intendente de Jesús María, contestó que “no se maltrata a los caballos sino que se da un espectáculo, y a los animales se los cuida y protege”. Afirmó que “se trata de un deporte de riesgo para ambas partes, jinete y caballo; está en relación directa con una actividad propia del campo. El riesgo no es mayor que el existente en deportes como el salto, donde el caballo que cae mal puede golpearse de modo que no sea posible recuperarlo. En nuestro caso, lamentablemente, sucedió dos veces este año; es una desgracia, pero no es algo que suceda habitualmente”.
Frizza explicó que los caballos pertenecen a “tropillas preparadas para el espectáculo de doma; van a distintos lugares del país. El de Jesús María, ciertamente, no es el único espectáculo de doma, aunque tal vez sea el de más renombre; pero hay otros, incluso más antiguos que el nuestro. En la provincia de Buenos Aires hay cientos, y en Jesús María están representadas todas las provincias e incluso vienen representantes de Uruguay y de Brasil”. “Los caballos están especialmente preparados para este espectáculo –subrayó el intendente de Jesús María–. No son improvisados. En la jineteada hay tres categorías: la más corta, donde el jinete permanece ocho segundos sobre el animal, se llama ‘crina limpia’ y se hace sin montura, ‘en pelo’; hay otra de 12 segundos y otra de 15: el mayor esfuerzo del animal dura 15 segundos.”
O sea que para este señor, se trata de un deporte de riesgo tanto para el jinete, como para el caballo. Me pregunto: ¿alguien le consulta al animal si quiere que lo monten, le claven espuelas, lo aten a un palenque? Y no estoy pensando en el estrés que eso le produce, en el terror de luces, música, y miles de personas gritando a favor del domador.
El domador, si quiere correr riesgos, bueno, que escale el Aconcagua, que camine sobre una cuerda a una altura de 70 metros, como lo han hecho hace muchísimos años un grupo de acróbatas, en el obelisco de Buenos Aires.
Es un vil negocio. A la ciudad de Jesús María, le deja buenos dividendos. Y algo más: en otros festivales, los concurrentes del público, escribían en papeles, cartulinas o cuanto soporte encontraran, mencionando de dónde provenían, o saludando a alguien que estuviese viéndolo por televisión, o agradeciendo algo.
Bien, ahora, esos papeles o cartulinas, se los proveen, con el nombre impreso en letra grande, las empresas auspiciantes. Estos monstruos del dinero, no dejan resquicio donde promover sus marcas. Y, por supuesto, gratuitamente, porque se lo dan al público para que los muestre cuando el camarógrafo los enfoca con su cámara.
Un dato:
La abolición de las corridas de toros en Cataluña fue aprobada por el Parlamento de Cataluña el 28 de julio de 2010 a partir de una Iniciativa Legislativa Popular originada por la Plataforma Prou! para conseguir la prohibición de las corridas de toros. La votación resultó con 68 votos favorables, 55 en contra y 9 abstenciones. La comunidad autónoma catalana se convirtió así en la segunda Comunidad Autónoma de España en prohibir las corridas de toros, después de que las Islas Canarias lo hiciesen en 1991. Además muchas ciudades españolas de otras comunidades han prohibido también los toros, como Almansa.
© Helios Buira
hay un equipo en San Luis, la familia SCARPA7I, que hace años salen a enseñar cómo amansa caballos según la manera en que lo hacían los aborígenes.
ResponderEliminarBusca en GOOGLE. No anxan mis 7eclas uso la x en lugar xe la que es7áaa xespués xe la ce
XOMA INXIA SCARPA77I....una página excelen7e. Acá es7uvieron xanxo un curso, yo ví, no me lo con7araon. Cero agresión, les hablan, los acarician y, luego, por úl7imo, cuanxo ya hay una relación en7re el chúcaro y el hombre, se le coloca la primera pieza xe la mon7ura.