lunes, 10 de diciembre de 2012

JOSÉ PEDRONI

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Cuando con mi hermana Leticia creamos La Calle de los Títeres, (fruto de su visión creadora), en la Avenida Caseros y Baigorri, donde había estado lo que fue El mesón español, convocamos para el día inaugural a quienes considerábamos quizás, los mejores, los más grandes, los verdaderos creadores del arte titiritero.
Estuvieron allí Mané Bernardo, Javier Villafañe, Pepe Ruiz y el Guayra Castilla.
Una multitud de espectadores se apiñó cerca de los retablos para ver y escuchar las obras de quienes a partir de ese día, serían los artistas fundantes de La Calle que para nosotros, era un homenaje a Javier Villafañe.
Fue un día maravilloso
Luego, me llegó desde Pepe Ruiz, este bellísimo fragmento de José Pedroni, vinculado fuertemente al mundo de los títeres.

Una figura hermosa
Se hace con poca cosa.
Se necesita un matecillo,
La luna,
Papel, harina, pelo de cepillo,
Tul de cuna, un pañuelito, un broche
Cuyo brillo se acaba…
Elena usó su cinta aquella noche.
Recuerdo que cantaba.

Belleza y sensibilidad sideral para componer esa maravilla.
José Pedroni pertenece al grupo de poetas que buscan la identidad del pueblo y lo hace con lucidez y leal fraternidad.
Poeta en todo sentido, poeta de la vida. Dijo alguna vez: “Elegir los propios poemas para una selección, es tan difícil y doloroso como escoger entre hijos o nietos para hacerles objeto de un regalo… Cada poema, de los quinientos que he escrito, es para mí como una cosa viva, y esta es la hora en que aquellos que, por uno u otro motivo, he ido dejando de lado, me miran seriamente, como si yo hubiese cometido con ellos una mala acción”
Ese párrafo nos dice quién y cómo era Pedroni.
Su poesía adquiere unidad a lo largo de toda su obra, recorre su propio curso. Su verso es amigo de todo el pueblo, que lo pasa de boca en boca, a veces, acompasado por el sonido de alguna guitarra.
Y hay que marcar enfáticamente, una profunda distancia entre popularidad y vulgaridad, que hace al fondo del problema estético. Desde que el arte es comunicación, el artista busca un destinatario. Y se ha nutrido en la fuente original, que no es otra que el pueblo. Que luego, el mercado, los mercaderes, las revistas especializadas, los marchands, los curadores y demás lo hayan encerrado y aislado, ese, es otro tema a debatir.
Pensemos en el Guernica. ¿A quienes masacraron los alemanes? A un pueblo. ¿Dónde se nutrió Picasso para semejante obra? En esa realidad. Y podría nombrar cientos de obras que hoy son “disfrutadas” solamente por los entendidos, muchos de quienes son incapaces de entender el sentido y el significado de la palabra pueblo.
Pedroni confiere grandeza al tema que propone, lo mismo que al instrumento más humilde. Conquista el mundo en que vive.
El poema es su respiración natural. Llegó a un grado tal de expresión, que paradójicamente, no se siente ni se ve la forma. Claro, así como tampoco pensamos en el momento de respirar. O sea, respiramos.
Pedroni nos brinda en su poesía una ternura del conocimiento. En las palabras más humildes, nos muestra el cosmos.

Dice César López Ocón, Titiritero:
Lo realizado por Pedroni revela que el poeta no tuvo necesidad de que le explicaran qué son los títeres, ni se vio necesitado a seguir un cursillo. El poeta auténtico siempre dialogará con los títeres en su propio lenguaje, como viejos conocidos. Porque, qué petulancia sería querer explicar a un poeta qué es el arco iris, la paz, el amor. En este caso, además, se hace verdad lo que afirma Javier Villafañe: “Se aprende a hacer títeres en 10 segundos. O no se aprende nunca”.

Así fue como en octubre de 1957, José Pedroni funda el Teatro de Títeres de Pedro Pedrito, en cuyo elenco figuraba humildemente como asesor.
Creo que por ello, Pedroni fue el poeta que fue.  Y que es.
Su poesía es un trato familiar por su espíritu amplio, por su alma abierta, y por allí entraron todas las cosas que él, al indagarlas en lo profundo, las elevó al universo sensible donde se encuentra la Belleza.

Invito a leer una versión de cómo se creó La Calle de los Títeres publicada en MI Blog, que, no se corresponde con la veracidad de los hechos, (porque esa nota fue escrita sin recurrir a las fuentes, que somos mi hermana Leticia y yo) pero sirve a modo a acercamiento a esa bella historia. CLIC AQUÍ

© Helios Buira

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