Mañana
calurosa.
Me levanté
temprano, preparé el mate, calenté agua y aquí estoy, ante la PC, luego de
haber leído las noticias en los diarios virtuales, qué, poco a poco, van siendo
leídos por mayor cantidad de personas y se me hace que el medio gráfico en
algún momento, dejará de circular.
Dicho medio,
uno lo lee por la mañana y luego ya no tiene vigencia. En cambio, a través de
la Red, las noticias se actualizan de manera permanente.
Claro, uno
puede llegar a preguntarse muchas cosas respecto de las noticias, de la
información, pero eso corre por cuenta de cada uno. El hecho que genera la
noticia, existe. Cuando el medio informativo respeta, justamente, el concepto de información.
Pienso en mis
cosas, en mis trabajos, los que seguramente expondré a mediados de año, en
Recoleta, si el Director General acepta mi propuesta, o, en cualquier otro
lugar en el que me sea posible hacer la muestra. Expresión de deseo.
También mi
pensar va hacia los textos de Benedetto Croce en su libro Estética, medito en
cuánto acuerdo con él y en cuánto no. Lo releeré con atención, para poder luego
sacar conclusiones que me permitan modificar o confirmar conceptos.
Me agradaría
cotejarlo con los dichos de Jacobo Kogan en su libro Arte y Metafísica, que
también dice lo suyo.
Pero colijo que
todo lo escrito, lo dicho dentro del mundo del arte, puede hacerse, luego de
que el artista creó su obra, desde las cuevas milenarias, hasta hoy. Y en el
futuro también, mientras haya artistas que expresen su sentir.
Puedo decir,
desde mi subjetiva apreciación, que hoy, la confusión es notoria, pues el fenómeno
artístico, ha sido postergado por el epifenómeno, que no es otra cosa que lo
que rodea, lo que se muestra como veracidad, pero, que nada tiene que ver con
la creación artística.
Hoy se sigue a
los críticos, qué, a su vez, siguen las directivas del mercado y, ya no es
ninguna vergüenza estar “a la moda”.
Es más,
pareciera ser que quienes no están a la moda, en “lo último”, quedarán afuera
de la historia del arte. Un despropósito.
Algunos
pensamientos de los Grandes, acerca de los críticos:
Jean Paul
Sartre:
“La mayoría de los críticos son hombres que
no han tenido suerte y que en el momento en que estaban en los lindes de la
desesperación, encontraron un modesto y tranquilo trabajo de guardián de
cementerios”
Gustav
Flaubert:
“El crítico no sirve para nada sino para
molestar a los autores y para embrutecer al público. Se hace crítica cuando no
se puede hacer arte, del mismo modo que se trabaja de espía cuando no se puede
ser soldado”
Cesare Pavese:
“Todo crítico es, propiamente hablando, una
mujer en la edad crítica: rencoroso y refoulé”
Baudelaire: “Saint Marc Girardin dijo algo que quedará:
Seamos mediocres. Aproximemos esa frase a la de Robespierre: ‘Los que no creen
en la inmortalidad de su ser se hacen justicia’. Las palabras de (este crítico)
Saint Marc Girardin implican un inmenso odio contra lo sublime”
Henry Miller:
“Todo lo que los críticos digan de una obra
de arte, aun en los mejores ensayos, aun en los más sólidos, convincentes y
plausibles, aun en los escritos con amor (cosa que rara vez ocurre), no es nada
comparado con la mecánica real, con la verdadera génesis de la obra de arte”
Creo que todas
estas frases son verdaderas. Y para finalizar, lo que nos ha dejado este otro
inmenso:
D. H. Lawrence
“Díganle a Arnold Bennet que todas las
reglas de construcción sólo siguen siendo válidas para las novelas que son
copias de otras. Un libro que no sea copia de otros libros tiene su construcción
propia; y lo que él, por ser un viejo imitador llama faltas, yo lo llamo características”.
© Helios Buira
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