Sylvia
Iparraguirre
Escritora
.
HELIOS BUIRA -
Sylvia: contale a los lectores de Arte y Letras, acerca de tus inicios en el
mundo de las letras.
SYLVIA
IPARRAGUIRRE: - Me inicié como lectora y sigo así, fui y seré una lectora
omnívora. Tuve la suerte de tener una biblioteca cerca, en la casa de mi
abuela. De ahí viene mi gusto por las enciclopedias que no me abandona. De ahí
viene mi primera lectura de Tolstoi, de Robinson Crusoe, y también el placer de
encontrar libros raros o que me lo parecían pero que estimulaban mi curiosidad
por leer. También el descubrimiento de la poesía. La escritura vino mucho
después.
HB: - Cuándo
sentiste o supiste ese... "ahora soy escritora"
SI: - No es
algo que haya sentido en un momento preciso. Desde ya no con mis dos primeros
libros, tal vez con el tercero empecé a considerarlo. Es bastante inasible eso
de “ser algo”. De todos modos, hace ya mucho tiempo que me sé escritora. Es
algo que tiene que ver conmigo, no con los demás.
HB: - Es
tendencia que cuando alguien dice artista, se refiere a quienes su obra compete
al mundo de las artes plásticas. En cambio, se dice escritor en referencia a
los narradores. O poeta, o dramaturgo. ¿Cuál es la diferencia si es que la hay?
SI: -Artista es
una palabra ambigua, tiene un registro muy amplio. Puede ser la manera ingenua
en que alguien se refiera a otro que hace una actividad fuera de lo común,
especialmente actores. Se dice: un artista de la televisión. Pienso que en el
arte la dimensión la da la contundencia de un oficio, la palabra que nombra un
oficio. No puedo pensar a Miguel Ángel como “artista”, pienso “escultor” o
“pintor”. Si digo “uno de los grandes artistas de la humanidad” entonces digo
algo. Pero Leonardo por ejemplo, es un genio, uno de los pocos a los que
cabalmente se le puede aplicar la palabra. No diría es una artista, aunque,
naturalmente lo es. En cuanto a los escritores, para mí son siempre escritores,
poetas o dramaturgos.
HB: -
¿Referentes? O admirados, guías, esos por los cuales significaste la senda. Tu
camino de escritora.
SI: La lista sería interminable; cada escritor
que he leído me ha formado, pero hay muchos que releo constantemente: Borges,
Arlt, Rulfo, Joyce, Carpentier, Tolstoy, Fielding, Echeverría, Kafka, Chejov,
Faulkner, Berveroba, Sarmiento, Virginia Woolf, Baudelaire, Mijaíl Bajtín,
seguirían decenas. Y, sin duda, Abelardo Castillo.
HB: - Al
escribir tus obras. ¿Sos de corregir? Me refiero a si corregís con vehemencia,
o aceptás lo que fluye y lo vas dejando así, como sale.
SI: - En un
primer momento acepto todo lo que fluye porque en ese fluir aparecen cosas que
valen la pena, algunas. Después corrijo con vehemencia, con dudas, con dedicación.
Es muy raro, rarísimo diría, que lo deje así, como sale.
HB: - ¿Cómo
llegás a la forma, a decir eso que contás tan bellamente?
SI: - La forma para mí siempre es una búsqueda de
lo que quiero decir; tal vez una de las
formas de la belleza sea la claridad, lo que no quiere decir simplicidad. La
forma es una de las cuestiones más arduas en literatura porque mientras el
pintor o el escultor ven su materia, la palpan, el escritor tiene como materia
prima las palabras. Y las palabras tiene una larga historia antes de llegar a
nosotros; ya han dicho todo, o casi todo. Entonces hay que buscar una forma en
que las palabras empiecen a decir aquello que uno quiere decir. Sin contar que
la novela como género implica una gran problemática de la forma: la representación
del tiempo y el espacio, por ejemplo. La elección del punto de vista, la
construcción del personaje. Son todas cuestiones de la forma.
HB: - ¿Cuál es
tu manera de trabajar, de escribir la obra? ¿Hay alguna hora en particular, o
lo hacés cuando aparece eso que llaman "inspiración”?
SI: -
Sinceramente desconozco lo que llaman inspiración. Cuando estoy escribiendo
casi todo lo de alrededor empieza girar en torno a lo que estoy haciendo:
nombres, coincidencias, ideas súbitas, diálogos de la realidad que “tiene que
ver” con lo que escribo o que remiten a lo que estoy pensando. Sucede esto
cuando estoy adentro de lo que narro, cuando logré llegar a un punto en el que
la realidad de la ficción es tan real y fuerte como la realidad en que vivo. En
ese punto pueden aparecer ideas núcleo, por llamarlas de alguna manera, que
hacen avanzar el trabajo. Son como pequeñas iluminaciones dentro de lo que
estás haciendo.
HB: - ¿Hay
referencias de escritores que trabajaron o trabajan por encargo? Que una
editorial, le diga: -Escríbame sobre este tema... - digo, por ejemplo.
SI: -Se han
hecho cosas maravillosas por encargo. Desde ya, todo el Renacimiento es arte
por encargo. Roberto Arlt escribía por encargo ya que vivía de las notas que
debía publicar día tras día en su columna. La revista El Hogar le encargaba a
Borges escribir reseñas de libros argentinos y extranjeros que hoy son
modélicas. Es posible que una editorial le sugiera a determinado tipo de
escritor que siga una línea, en el sentido más comercial. A veces las
editoriales hacen antologías temáticas (el amor, por ejemplo, o la violencia) y
le piden a un grupo de escritores que escriban cuentos sobre el tema. Hay excelentes
antologías de este tipo. Pero no es lo habitual.
HB: - Mujeres.
¿Quiénes te atrapan, te llenan de regocijo al leerlas?
SI: - Al
leerlas y al releerlas: Katherine Mansfield, Mercé Rodoreda. Carson MacCullers,
Flannery O'Connor, Virginia Woolf, Sylvia Plath, Nina Berverova, Angélica
Gorodischer, Margueritte Yourcenar, Ana María Matute, Griselda Gambaro,
Charlotte Brönte... y podría seguir la lista
HB: - ¿Hay
diferencias entre un escritor y una escritora? Me refiero a si corresponde
hacer la diferencia.
SI: - No
encuentro ninguna diferencia a la hora de escribir. Los resultados tampoco
deben medirse por el sexo del autor sino por la calidad literaria que alcanza
un libro. Tal vez el punto de vista sobre lo narrado o la posición del autor
frente a lo que narra varíe según sea mujer u hombre; sus intereses tal vez
varíen. Lo que se persigue es lo mismo: cierta intensidad y la comuniación con
el lector.
HB: - ¿Te
sentís embanderada o cercana a alguna corriente literaria? ¿Existen corrientes
literarias?
SI: - No; a mí me alimenta todo. Me gusta la
diversidad y libros muy distintos me pueden resultar igual de fascinantes.
Existen recorridos, formas de entender la literatura y la manera de narrar.
Existen también las modas efímeras. A veces se confunde la crítica literaria
con la literatura. Son cosas completamente distintas, aunque creo en el
“crítico como artista”, como lo describió Oscar Wilde.
HB: - Leo y
escucho que en esta crisis planetaria, es necesario un arte político. Decinos
algo sobre esto, si concebís o no, la posibilidad de un arte político.
SI: - Todo arte
es político. El arte reformula la realidad desde una ideología, e ideología
quiere decir aquí manera de ver el mundo, escala de valores. El simple hecho de
hacer pensar ya es político. No hablo de político en el sentido estrecho de
“partido político” sino del modo de plantarse frente a la realidad y que esa
realidad no sea indiferente. Sería lo
opuesto al opio de la televisión, a esa adormidera rebuscada, a ese espejo
deformante totalmente comercializado. No toda. Veo cosas buenas que tiene que
ver con el cine o con los documentales o con el arte en general.
HB: - ¿Cuál es
el compromiso del escritor? ¿Con qué se compromete?
SI: - Un
escritor se compromete con el mundo en que vive. Personalmente me preocupa la
pobreza, la marginación, la falta de oportunidades que padece tanta gente,
sobre todo los chicos. La imposibilidad de acceder a una vida mejor. Me
importan la violencia y la crueldad que imperan y cómo se reproducen en el mal
cine y la mala televisión que una inmensa cantidad de gente recibe sin filtro,
sin poder oponer resistencia por falta de educación. En cuanto a lo que
escribo, mi compromiso es hacer lo mejor que sé, dar lo mejor que pueda en un
libro.
HB: - Balzac,
Dostoyevski y Kafka. ¿De quá manera crees que responden a un compromiso con el
hombre?
SI: -En que han
expandido la manera de representar al hombre en cada época; han profundizado en
lo esencialmente humano hasta tal punto que son universales. Un lector o
lectora sea japonés o argentino o europeo pude encontrarse en sus ficciones y
no sólo encontrarse, sino acceder a un grado de complejidad del mundo y de la
existencia que lo lleve a comprender un poco más su propia realidad.
HB: - Sylvia.
Terminando el encuentro. Contanos en qué estás trabajando por estos días y si
hay alguna publicación en camino.
SI: - Estoy
escribiendo una novela de la que espero tener una primera versión en unos dos
meses; cuando la termine empezaré a considerar su publicación.
HB: - Te
agradezco muchísimo por las respuestas, pero mucho más, por tu obra. Por la
calidad y la belleza de tu obra.
SI: -Muchas
gracias
© Helios Buira
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