domingo, 24 de febrero de 2013

ALGO PERSONAL. PERO NO TANTO. A MUCHOS LE ACONTECE.

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Hace ya una cantidad de años que hago anotaciones que llamo, justamente, “cuadernos de anotaciones” Allí hay de todo. Anécdotas, días míos, pensamientos y todo lo que viene para ser testimoniado allí.
A veces tomo uno de esos cuadernos, como al azar y leo lo que escribí hace años.
Hoy, encontré esto:

“Jueves, veinticinco de Julio del noventa y seis.
Diez de la noche.
Sahumerio, mate y las Cuatro Piezas Sacras de Verdi. Emoción pura.
Hace frío. Mucho frío. Invierno en su máxima expresión.

El ánimo tiene peso. Lo económico hace de lastre.
Debo insistir, hacer fuerza para salir de este mal momento que tanto perturba. Necesito un respiro.
Hoy fui a Solís, luego terminé en lo de Leticia tomando mate pues tenía frío. Para el jueves próximo espero (desespero) que alguien vaya a inscribirse para tomar clases de dibujo; hice algunos llamados telefónicos a personas que dejaron sus datos en el cuaderno de la muestra, que, espero, deseo, resulte favorable.
Mañana iré a Recoleta a ver si me encuentro con Marta Patrón Costa, que dijo me compraría una obra. Pues bien, pienso intimarla, hacer que se decida. (Digo, ahora que esto transcribo, que la obra fue comprada).
Me perturba esto de tener que pelear lo económico de miles de maneras, me resulta fastidioso, pues siento que el interés de las personas por lo que hago se diluye, no cuenta para quienes me dicen cosas que luego no cumplen. Y cuando esto le sucede a quien depende de esas palabras, esas promesas para salir del mal paso, aunque sea por unos días, es casi cruel. Angustia.
De todas maneras, sé que ya llegará otro tiempo. Mi Esperanza en bandolera me caracteriza como viejo combatiente contra las inclemencias.

Trabajé en la obra, planté dos de las figuras de las tres que completarán el todo escultórico; el viejo trozo de tirante que encontré días pasados mientras caminaba por el barrio, ya está ubicado en su lugar y con las tres figuras, creo que concebiré una obra que puede llegar a ser interesante, que pertenece a la serie Tótem-Tabú y cuyo título, si no aparece otro, será el ‘Tótem de lo que queda’, y el tirante será la muestra de la destrucción, de lo que se desploma.
Voy bien. Este comienzo me dice de otras obras que saldrán a luz. Digo esto y recuerdo cuando Sábato, en una reunión en su casa, mientras charlábamos con algunos amigos, él dijo: “Helios está en tiempo de parto, pronto dará a luz” Se refería a que estaba por inaugurar la muestra en Recoleta.
Tengo ganas de repetir obras anteriores, pero con otros materiales, para sentir y comprobar cuál puede ser la diferencia. Greco me habló de un cemento plástico que puede modelarse como si fuese arcilla, que luego seca como piedra. Me interesa, veré de conseguirlo.

Estuve en una reunión en el Teatro San Martín, en la que presentaron las nuevas autoridades de Cultura en el municipio. Allí tuve una intervención en la cual creo haber dejado en evidencia a algunos trepadores, arribistas y ladrones que intentan ubicarse en algún cargo para seguir realizando sus fechorías; espero que las autoridades me hayan escuchado y obren en consecuencia. Estoy en pie de lucha.
Diana Saiegh, que deja el cargo de Directora General del Recoleta, me pidió una escultura que había expuesto y a ella la emocionó; “Atada a su propio marco”. Se la regalé. Lloró y me agradeció. Deseo que le haga bien”

Sigue el texto, pero creo que con lo que muestro, digo, a cuántos de quienes estamos en el mundo del arte nos suceden cosas como estas, en lo creativo, en lo económico, en la existencia y llevan una vida de lucha constante haciéndole frente a la adversidad.
Hoy, alguien publicó en Facebook, una foto de Renoir. A este inmenso, que tenía un reuma deformante, su hijo, le ataba los pinceles en la mano, para que su padre pudiera seguir creando belleza.
Esta foto me hizo pensar en lo titánico de aquellos grandes que dejaron huella.
Y una frase que me acompaña desde hace mucho: “Transformarse en una Gárgola, para soportar el vendaval” Sí, esas que están en lo alto de las torres de las catedrales soportando las inclemencias temporales.

© Helios Buira

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