jueves, 7 de marzo de 2013

POR LA PAZ. CONTRA EL IMPERIO. Y LA ESPERANZA

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Un texto antiguo, que, a como va el mundo hoy, creo que puede tener vigencia ante el horror que los criminales globalizados insisten en mostrarnos y hacernos sentir en carne propia.

POR LA PAZ

Muerte. Maldita seas.
Que llegas disfrazada de todas las maneras posibles. Eres bomba, eres bala y también llegas en trenes, colectivos, o te quedas agazapada en edificios que vuelan por los aires, Muerte nauseabunda, que despellejas a inocentes, acosas con el hambre, mutilas, aprietas las gargantas, decapitas, infame, te encubres de orden

Escoltada por
Quienes resuelven
Explicarnos que
Un enemigo conspira
Cuando discrepa
Con los que se creen
Patrones del poder

Y te dispersas arrasando, diezmando, aniquilando, englobando cada día más espacios en pos de las mercancías que los miserables mercaderes malversan a escala planetaria. Y el Poeta te dijo aquella vez: -¡Muerte Puta! 
Cuando te llevabas a inocentes.

¡Detente, oh Tiempo!
Dentro del
Tiempo.
Antes de que caiga
La bomba por
La que el hombre
Dice sus plegarias.
No, lágrimas de pánico
No, ayes quejumbrosos
Miembros dispersos
Entremezclados
Confundidos de cuerpos.

Y manos en el
Rostro
Apretadas manos
Que se clavan con
El intento de mitigar
El dolor
Claman lloran gritan

Manos que debieran hacer, tomar la pala, remover la tierra y sembrar la semilla que dará fruto. Pero las manos están quietas. Lloran con el mismo cuerpo al que pertenecen. Sólo se mueven para levantar del suelo otro cuerpo, destrozado. Es un niño y acarician esas heridas como si fuese tersa y suave piel, inocente piel que un rato antes temblaba emocionada en sus juegos infantiles. Y los aviones y la metralla y esas caras tapadas, escondidas, embozadas esparciendo miedo, cuando las manos esparcían las semillas, o creaban objetos para un mundo hecho a mano. Un mundo en paz. En la paz que no existe. Que está lejos, porque

Esa puta muerte
Abarca todos los
Rincones del
Planeta y se está
Llenando poco a poco
De un olor insoportable.
Miedo que avanza
Haciéndonos creer
Que se instala para
Imponer la paz.

Pero otros hombres, otras mujeres sienten y piensan distinto a como piensan los mercaderes de la muerte. Y siguen, aún, junto al tanque que humea, sembrando las semillas, haciendo su trabajo, acariciándose entre sí, acariciando a sus hijos. Ese otro hombre y esa otra mujer que hacen el amor, que esperan, que saben. Y saben que otro mundo es posible en este mundo. Otro tiempo dentro del tiempo.

Y llegarán los días
Muerte puta
En que cuando
Alguien termine
Su estancia en
esta Tierra,
Se diga:
Llegó su tiempo
Para irse
Ha cumplido
Ha estado entre
Nosotros
Y se va en forma
Natural.

Desde Latinoamérica hacia el mundo.

13 de septiembre del 2006
© Helios Buira

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